Plagas y problemas
Hojas amarillas en el tomate: causas y soluciones
Por qué se ponen amarillas las hojas del tomate: falta de nitrógeno, exceso de riego, hongos o vejez normal. Cómo distinguir cada caso y qué hacer en cada uno.

Foto: Zoe Richardson (Unsplash) · Unsplash
Las hojas amarillas son la señal de alarma más común del tomate y, a la vez, la más ambigua: significan cosas muy distintas según dónde amarillea la planta y cómo. Antes de tratar nada, observa el patrón. Eso te ahorrará echar abono a un problema de riego (o al revés).
Identificar el problema: ¿dónde amarillea?
- Hojas de abajo, de forma general y progresiva → suele ser falta de nitrógeno o, simplemente, envejecimiento normal de las hojas viejas al final del ciclo.
- Hoja verde con los nervios marcados (amarillea entre las venas) → carencia de hierro o magnesio, típica en suelos muy calizos o con exceso de riego.
- Amarilleo de toda la planta, con tierra encharcada → exceso de agua: las raíces se asfixian y dejan de absorber.
- Manchas amarillas que pasan a marrón, a menudo en hojas medias → señal de hongo (mildiu, alternariosis). Mira las guías de mildiu y demás problemas.
- Amarilleo con punteado fino y telarañas en el envés → no es nutrición, es araña roja, un ácaro del calor seco.
Fíjate también en el ritmo: un amarilleo que avanza en pocos días apunta a hongo o plaga; uno lento y gradual, a riego o nutrientes.
Causas más frecuentes
La mayoría de los amarilleos se reducen a tres cosas: agua, nutrientes y hongos. El error habitual es asumir que «le falta abono» y fertilizar de más, cuando muchas veces el problema es justo el contrario (riego excesivo que lava nutrientes y ahoga la raíz). Un buen riego regular resuelve más amarilleos de los que parece.
Solución según la causa
- Si es exceso de agua: deja secar el sustrato, mejora el drenaje y espacia los riegos. En maceta, asegúrate de que el agua sale por abajo.
- Si es falta de nitrógeno: aporta un abono equilibrado. En la fase de cuajado pasa a uno rico en potasio (tienes un fertilizante recomendado más abajo). Más detalle en la guía de abonado.
- Si es carencia de hierro/magnesio: corrige con un abono que los incluya y revisa que no estés regando en exceso, que bloquea su absorción.
- Si es hongo: retira hojas afectadas, mejora la ventilación y consulta tratamientos para plagas y enfermedades.
- Si son solo las hojas viejas de la base: es normal. Retíralas y no te preocupes.
Prevención
- Riego constante y sin encharcar: la causa número uno de amarilleos evitables.
- Abonado equilibrado, sin pasarte de nitrógeno (crecimiento desbocado y débil).
- Buena ventilación: entutora y destalla para que la planta airee. Tienes la guía de entutorado.
- Retira las hojas bajas que tocan el suelo: previene hongos.
Si el amarilleo va acompañado de frutos que se pudren por la base, no es lo mismo: eso es otro problema fisiológico que tienes explicado en por qué se pudren los tomates. Y si te repite año tras año, elige una variedad rústica y resistente para tu clima.
Preguntas frecuentes
¿Por qué se ponen amarillas las hojas de mis tomateras?
Las causas más frecuentes son falta de nitrógeno (amarilleo de abajo arriba), exceso de agua que ahoga las raíces y enfermedades de hongos. También es normal que las hojas más viejas de la base amarilleen al final del ciclo.
¿Hojas amarillas significa que riego de más o de menos?
Las dos cosas amarillean la hoja. Comprueba el sustrato con el dedo: si está encharcado y huele mal, riegas de más; si está seco y la planta está mustia, de menos. Lo decisivo es el estado real de la tierra, no el color.
¿Tengo que quitar las hojas amarillas del tomate?
Sí, conviene retirar las hojas ya amarillas o secas de la base: no se recuperan, gastan energía y, pegadas al suelo, favorecen los hongos. Pero corrige antes la causa o seguirán saliendo.