Plagas y problemas
Mildiu del tomate: cómo reconocerlo y combatirlo
Mildiu en el tomate (Phytophthora infestans): manchas marrones en hojas y frutos con tiempo húmedo. Cómo identificarlo, frenarlo a tiempo y prevenirlo cada año.

Foto: Sincerely Media (Unsplash) · Unsplash
El mildiu (Phytophthora infestans) es el hongo más temido del tomate: con unos días de humedad y temperaturas suaves puede arrasar una planta sana en menos de una semana. Es el mismo patógeno que provocó la gran hambruna de la patata. La buena noticia: es muy previsible y, si lo coges pronto, se puede frenar.
Identificar el problema
- Hojas: manchas marrones, aceitosas o aguanosas, sin borde definido, que crecen rápido. Con humedad alta, un fieltro blanco-grisáceo por el envés.
- Tallos: zonas pardas alargadas que pueden anillar y partir el tallo.
- Frutos: manchas marrones, duras y abolladas, normalmente en la zona del hombro.
- Velocidad: lo más característico. El mildiu avanza en días, no en semanas. Si una mancha se extiende de un día para otro, sospecha de él.
No lo confundas con el simple amarilleo de hojas, que es más lento y suele tener otra causa.
Por qué aparece
El mildiu necesita agua sobre la hoja y temperaturas de 10–24 ºC. Estalla en otoño y en primaveras lluviosas, tras varios días de rocío, lluvia o riego por aspersión con poca ventilación. Las esporas viajan con el viento y el salpiqueo del agua, así que un foco contagia rápido a las plantas vecinas y a las patatas cercanas.
Solución: frenarlo a tiempo
- Retira de inmediato hojas, tallos y frutos afectados. No los dejes en el suelo ni los eches al compost: tíralos.
- Mejora la ventilación ya: destalla y airea la planta para que las hojas se sequen rápido. La guía de entutorado ayuda.
- Deja de mojar las hojas: riega solo al pie, nunca por encima. Ajusta el riego a primera hora para que todo se seque durante el día.
- Trata lo sano: en huerto ecológico se usan tratamientos preventivos a base de cobre antes y durante el riesgo. Mira la guía de tratamientos para plagas y enfermedades y respeta dosis y plazos de seguridad.
- Si una planta está muy tomada, arráncala entera para proteger al resto.
Seamos honestos: cuando el mildiu ya ha entrado de lleno, muchas veces lo realista es limitar daños y salvar lo que se pueda, no «curar» la planta.
Prevención (lo que de verdad funciona)
- Ventilación y marco amplio: no apretujes las plantas. Entutora y destalla.
- Riego al pie y por la mañana: hoja seca = mildiu sin agua para germinar.
- Acolchado: evita que el agua salpique esporas del suelo a las hojas bajas.
- Rotación: no plantes tomate o patata en el mismo sitio años seguidos.
- Variedades resistentes: la defensa más cómoda. Elige cultivares con tolerancia al mildiu en la guía de variedades, sobre todo si vives en zona húmeda.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si mi tomate tiene mildiu?
Busca manchas marrones aceitosas en hojas y tallos, a menudo con un fieltro blanquecino por el envés, y zonas pardas y duras en los frutos. Aparece de golpe tras días húmedos y frescos y avanza muy rápido.
¿Se puede curar el mildiu del tomate?
No se cura la parte ya dañada: una hoja o un fruto con mildiu no se recupera. Lo que se hace es frenar su avance retirando lo afectado, mejorando la ventilación y tratando lo sano. Por eso es clave actuar al primer síntoma.
¿El mildiu se contagia a otras plantas?
Sí, y muy rápido por las esporas que viaja con la humedad y el viento. Afecta sobre todo a tomate y patata. Retira y tira (no al compost) las plantas muy afectadas para cortar el foco.
Fuentes
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